lunes 30 de marzo de 2009

Gracias al PRI


Hola a todos. Me pareció importante compartirles esto:

1 de marzo, 2009

"Gracias al PRI".


Denise Dresser

Cada vez que Beatriz Paredes Rangel abre la boca es para vanagloriarse de lo que el PRI ha hecho por México. Gracias al PRI hay estabilidad política, dice. Gracias al PRI no hay polarización, insiste. Gracias al PRI el país no se ha hundido aún más ante el fracaso de los panistas, repite. La lideresa recorre la República buscando palmadas en la espalda mientras pide regresar al poder a un partido responsable de sus peores vicios.

La priista denuncia la ineficacia y la inexperiencia de diversos funcionarios panistas incapaces de limpiar el tiradero que su partido dejó tras de sí.

Hay mucho de paradójico en su proceder porque existe otra lista de cosas vinculadas con el PRI que valdría la pena recordar. Hay otras contribuciones por las cuales el electorado debería estar menos agradecido. México arrastra un legado que no debería ser motivo de aplausos.

México carga con una herencia de la cual los priistas se distancian pero de la cual son responsables.

Gracias al PRI, el narcotráfico infiltra al Estado y se enquista allí. A partir de la década de los ochenta, el negocio de la droga comienza a crecer y lo hace con protección política. Con la complicidad de miembros de la Policía Judicial Federal y de agentes de la Dirección Federal de Seguridad. Con la colusión de gobernadores como Mario Villanueva Madrid y otros dirigentes priistas de narco - municipios y estados fronterizos.

A lo largo de los años, la estructura política del priismo provee un caparazón al crimen organizado, que avanza no a pesar del gobierno, sino -en buena medida- gracias a él.

Cuando los panistas llegan a la Presidencia se encuentran un Estado rebasado, se enfrentan a autoridades estatales cómplices, se topan con policías infiltradas, apelan a procuradurías indolentes. Y, sin duda, tanto la administración de Vicente Fox Quesada como la de Felipe Calderón Hinojosa no han encarado el reto de la mejor manera; el primero por omisión y el segundo por falta de previsión. Pero lo innegable es que no son responsables del problema: lo heredan.

Hoy los priistas culpan al gobierno panista de aquello que ellos mismos engendraron.

Gracias al PRI hay alguien como Joaquín Gamboa Pascoe y lo que representa. Líder vitalicio, elegido -en un evento reciente- para liderar la central obrera hasta 2016. Líder hasta la muerte, encumbrado después de una votación fast track y por aclamación. Rodeado de mujeres bailando en biquini, meciéndose al son de las maracas y las fanfarrias y las porras. Impasible ante los reclamos por los lujos que despliega y los relojes que ostenta. Y, en esa misma reunión, Beatriz Paredes no alza la voz para cuestionar las prácticas antidemocráticas del corporativismo, sino que niega su existencia. Argumenta que México ha cambiado y que los trabajadores son libres y merecen respeto, cuando lo ocurrido en ese evento es señal de la podredumbre de siempre. La genuflexión de siempre. La alianza de siempre. El pacto de siempre.

El liderazgo del PRI ofrece prebendas a cambio de apoyo político. Tan es así que, sin ningún rubor, Gamboa Pascoe sostiene que "hizo cuentas con Paredes" para incrementar, en el próximo proceso electoral, el número de posiciones en el Congreso de integrantes cetemistas. Así, el PRI ratifica su preferencia por las prácticas del pleistoceno.

Gracias al PRI el gobierno se percibe como botín compartido. No hay frase que resuma mejor esta visión que la atribuida a Carlos Hank González: "un político pobre es un pobre político".

El PRI permite que quien llegue a algún puesto -desde hace décadas- piense que está allí para enriquecerse. Para hacer negocios. Para firmar contratos. Para embolsarse partidas secretas. Para otorgar concesiones y recibir algo a cambio. Sólo así se explica la Colina del Perro construida por José López Portillo. Sólo así se explica la fortuna acumulada en las cuentas suizas de Raúl Salinas de Gortari. Sólo así se entiende el reloj de 70 mil dólares que porta Carlos Romero Deschamps. Sólo así se comprende el guardarropa de Elba Esther Gordillo Morales.

Gracias al PRI gran parte de la población considera que la corrupción es una conducta habitual y aceptable que acompaña a la función pública. Gracias al PRI la impunidad se vuelve una forma de vida. El PRI inaugura un sistema para compartir el poder basado en la protección política a sus miembros, al margen de las leyes que violan, los estudiantes que asesinan, los desfalcos que cometen, los robos que encabezan, los desvíos que ordenan. La lista es larga y escandalosa: Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo, Carlos Salinas de Gortari, Raúl Salinas de Gortari, Mario Marín Torres, Arturo Montiel Rojas, Jorge Hank Rhon, Roberto Madrazo Pintado, Emilio Gamboa Patrón, José Murat Casab, Ulises Ruiz Ortiz.

Y para protegerse a sí mismos promulgan leyes a modo, saltan de puesto en puesto, intimidan a periodistas, negocian amparos, compran apoyos y corrompen jueces. Entonces no sorprende que en la lista de candidatos del PRI se encuentren varios excolaboradores de Arturo Montiel Rojas -acusado de peculado y enriquecimiento ilícito- encargados de exonerarlo.

Quizás Felipe Calderón Hinojosa entiende lo que el PRI le ha hecho al país y por ello exclama: "Dios quiera y no regresen a la Presidencia ", como lo hizo en una reunión reciente. Pero si eso ocurre, tanto él como su predecesor habrán producido ese desenlace al optar por un "pacto de no agresión" desde hace ocho años al suponer que bastaría sacar al PRI de Los Pinos sin modificar sustancialmente su modus operandi.

El gran error del PAN ha sido tratar de operar políticamente dentro de la estructura que el PRI creó, en vez de romperla. El gran error del PAN ha sido creer que podría jugar mejor el juego diseñado por el PRI, en vez de abocarse a cambiar sus reglas. El gran error ha sido emular a los priistas en vez de rechazar la manera de hacer política que instauraron.

Por ello ahora que el PRI denuncia el fracaso del PAN, en cierta medida tiene razón. Los aprendices son fustigados por los maestros experimentados. Los panistas han fracasado en el intento de gobernar como lo hacían los priistas. Los panistas han fracasado en su intento por adaptarse a las reglas de instituciones que el PRI torció. Los panistas no han logrado pactar eficazmente con los narcotraficantes; no han logrado comprar eficazmente a los líderes sindicales; no han logrado beneficiar eficazmente a los grandes empresarios; no han logrado ocultar eficazmente los negocios que han hecho en su paso por el poder; no han logrado combatir eficazmente la impunidad porque también se volvieron cómplices de ella.

Gracias al PRI el país padeció tantos años de mal gobierno.

Gracias al PAN es probable que la historia se repita.

lunes 23 de marzo de 2009

Estudiantes de Comunicación y las Tecnologías de la Información


Estudiantes de Comunicación y las Tecnologías de la información

Por Emilio Pineda

Publicado en: http://epigrammas.blogspot.com y en http://www.zeppia.com/epigrammas

El debate sobre cuál es el papel de las nuevas tecnologías en la formación de los profesionales de la comunicación es muy similar al cuestionamiento de qué tipo de comunicólogos están formando, o deberían formar, las universidades hoy en día. El propio término nos lleva ala trampa fundamental, ya que mientras los planes de estudio están enfocados idealmente a la generación de comunicólogos, los estudiantes entran con la idea de ser comunicadores. Estos últimos piensan que la carrera de Ciencias de la Comunicación los formará como conductores, locutores, presentadores de programas televisivos y, en algunos casos, productores, cineastas o jefes de piso en una producción. Y es aquí en donde caemos en el error, ya que si deseamos formar o formarnos como comunicadores no se requeriría necesariamente el estudio de una licenciatura. Bastaría con tomar algunos cursos o talleres de actuación, conducción o locución, alguna serie de prácticas intensivas y listo, el aspirante será capaz de desempeñarse adecuadamente frente a las cámaras o micrófonos.

Pero si de lo que se trata es de formar verdaderos comunicólogos, el enfoque deberá ser distinto: El comunicólogo es un científico social, sus habilidades, además de los aspectos relacionados con la producción, también deberán contemplar el análisis, la estrategia, la interpretación y la investigación. El comunicólogo es un estratega del mensaje, un generador de contenidos que respondan a un objetivo y lo alcancen con eficiencia. El comunicólogo debe conocer el contexto histórico, social, político, ideológico y hasta económico del público al que dirigirá el mensaje.

Es aquí donde entra el asunto de las nuevas tecnologías: tratándose de un profesional formado integralmente en un ambiente interdisciplinario, el comunicólogo deberá conocer todos los medios de comunicación que tiene al alcance para diseñar adecuadamente la estrategia de su mensaje. Aquí siempre me he referido a una metáfora que compara al comunicólogo con un pintor: El pintor debe tener un adecuado concepto de la estética, del discurso visual que quiere plasmar; en su imaginación deberá tener muy claro el tipo de obra que desea generar; pero también deberá ser capaz de elegir el lienzo más adecuado, las dimensiones de la superficie en donde trabajará, conocer con detalle su paleta de colores y, finalmente, deberá dominar con maestría la técnica del pincel para hacer realidad su obra. Un pintor que no sepa las técnicas será sólo un soñador, por otro lado, una buena técnica por sí sola no hace a un gran artista.

Así, el desarrollo de las nuevas Tecnologías de la Información ponen en las manos de los comunicólogos una enorme y rica paleta de opciones para una mejor e innovadora estrategia de mensajes. Sin embargo, tal parece que muy pocos se han percatado de esto. La enseñanza en las universidades se enfoca todavía en los medios de comunicación tradicionales y en los procesos establecidos hace ya un par de décadas. Los estudiantes, paradójicamente, son público usuario de estas nuevas tecnologías y no parecen darse cuenta que éstas pueden ser sus valiosas herramientas de trabajo.

La tecnología está inmersa ya en toda actividad de la vida diaria. Europa, los Estados Unidos y muy especialmente los países asiáticos nos han demostrado que pueden llegar a ser motores importantes del desarrollo de las naciones e incluso buenos y generosos negocios. Estamos abandonando la Era Industrial en la que se formaron nuestros padres y abuelos, y hemos entrado contundentemente en la Era de la Información. Los nuevos millonarios del mundo ya no son los dueños de automotrices y petroleros. Hoy, nombres como Bill Gates de Microsoft, Steve Jobs de Apple y Pixar o Sergey Brin y Larry Page de Google son los que generan anualmente varios miles de millones de dólares y dan trabajo a miles de personas en todo el mundo. La información se ha vuelto tan valiosa que ya se ha convertido en el principal activo de muchas empresas. La crisis financiera y económica que actualmente vive el mundo ha tenido un gran componente especulativo también, es decir, que la información ha tranquilizado o inquietado a los mercados en forma constante.

Ante la realidad actual, ya no podemos negar un hecho contundente: entre los países y las personas los más competitivos serán quienes sepan más y no quienes tengan más. La carrera hacia la supremacía mundial se corre en los carriles del conocimiento y no en los de la posesión de los recursos naturales. No es casualidad que países como China, India, Singapur, Japón y desde luego los gigantes europeos y Estados Unidos estén apostando a la formación de profesionales en ingenierías y especialistas en Tecnologías de la Información y Comunicación.

En México tendremos necesariamente que enrolarnos en este ritmo de conocimiento si realmente queremos ser competitivos en el mundo. Los comunicólogos mexicanos deberemos dejar de mirar sólo dos cadenas televisivas y algunas estaciones de radio nacionales y locales. Las Tecnologías de la Información nos ofrecen caminos aún no transitados y somos nosotros los que tenemos que tomar nuestro carril antes que alguien, seguramente de otro país, nos cobre el peaje.

Por lo anterior, nos atreveremos a sugerir en forma muy breve, algunas estrategias que ayuden a enriquecer la formación profesional de los futuros y presentes licenciados en Ciencias de la Comunicación, los verdaderos comunicólogos.

* Es necesario incluir en los planes de estudio materias relacionadas con Internet y las nuevas Tecnologías de la Información. Hay que hacer esto desde enfoques teóricos como análisis de estrategias y efectos, así como también en el ámbito práctico, apegado a la realidad actual.

* El desarrollo de las Tecnologías de la Información es verdaderamente vertiginoso, así que la actualización constante es obligatoria. No pueden pasar seis meses sin que el profesional retome una revisión profunda de lo que pasa en este ámbito. Esta actualización deberá incluir a maestros y alumnos.

* Es impostergable generar literatura “tropicalizada” para México, ya que actualmente los mexicanos estamos escribiendo muy poco sobre el tema. Es interesante notar que los países de habla hispana que están generando libros, estudios, tesis y demás documentación sobre tecnología y comunicación sean principalmente España y Argentina.

* Sería enriquecedor que las universidades desarrollen programas de fomento al “emprendedurismo” en tecnologías de la información. Es decir, impulsar la cultura de nuevos empresarios que combinen ambas disciplinas en el diseño de nuevos negocios.

* Finalmente deberemos señalar que el comunicólogo diseña los mensajes, genera los contenidos pero no está obligado a ser un “todólogo”. Es importante que las universidades fomenten el constante contacto entre carreras para que las otras profesiones encuentren en el comunicólogo la ayuda ideal para el desarrollo de la información especializada.

Son nuevos tiempos para todas las profesiones y las Ciencias de la Comunicación no son la excepción. Son tiempos en los que los hombres y los países sarán exitosos en función de las capacidades que desarrollen. El tren del conocimiento está anunciando su partida, si no nos subimos a él y creemos que podemos esperar el siguiente, quizá ya nunca llegue otro y el precio por esta decisión será muy caro.

Cualquier comentario: emilio@epiproducciones.com

lunes 16 de marzo de 2009

Mi nuevo (viejo) disco